La ordenanza de Valencia no permite que los perros vayan sueltos por calles y jardines; para eso están las zonas caninas y de socialización que el Ayuntamiento ha ido abriendo por los barrios, como la de Benimaclet.
El antiguo cauce del Turia es el gran paseo perruno de la ciudad: kilómetros de jardín que cruzan Valencia de punta a punta. En verano, la Playa Can de Pinedo es la playa oficial para perros. El resto del año, el paseo de cada día se hace en el barrio, y un paseador que viva cerca, en Ruzafa, Benimaclet o el Cabanyal, encaja mejor en la semana.
En Guauly los paseos los hacen vecinos de la comunidad, gratis. Los paseadores profesionales ponen su propio precio por paseo.